Entradilla un país acogedor


Es fácil de adivinar por qué Irlanda crece cada año como destino para el curso escolar de vuestros hijos. un país en el que siempre presumimos de la calidad humana de nuestras familias de acogida, de lo maravilloso de su sistema educativo, que tanto fomenta la cultura del esfuerzo y valora la actitud de los estudiantes más que los resultados de un examen, y por lo fácil de su acento. Nos decía una vez un culto inglés de Londres que el acento que más le gustaba era el de la zona del norte de Irlanda. Ya son casi 20 años de especialización en este país, que sin duda creemos es el mejor destino para el curso escolar de vuestros hijos por razones como estas:

  1. Por la facilidad y buenos precios de sus vuelos, con varias compañías ofreciendo varios vuelos diarios directos y a precios “low cost”.
  2. Por la calidad de su enseñanza, una de las mejores de Europa muy basada en la buena actitud y la cultura del esfuerzo de sus estudiantes.
  3. Por la facilidad para convalidar nuestros estudios y la similitud con nuestro sistema educativo, lo que nos permite matricularnos en casi todos los cursos.
  4. Por la empatía de sus familias de acogida y su similitud con las nuestras, no nos cansamos de repetir que son tremendamente cercanas y amables.

El carácter de los Celtas, hermanos de sangre de los Íberos

El carácter de los celtas es sencillo, libre e independiente, desde siempre han sido gente humilde y nómada, no en vano se sabe que hoy día existen casi 80 millones de pasaportes con el arpa como símbolo, siendo la diáspora irlandesa una de las más importantes del mundo desde hace casi dos siglos.

De todos es sabido que Irlanda es la Nación Celta por excelencia, y por ello esa similitud de caracteres no solo con los escoceses, sino con gallegos, asturianos, cántabros,...en definitiva, con nosotros. Quizá sea esto lo que los hace tan especiales y tan parecidos a nosotros, nunca han acatado la altanería sajona, y quizá sea por esto por lo que nos llevamos tan bien y nuestros estudiantes disfrutan de experiencias tan entrañables con los irlandeses, creando lazos afectivos que suelen durar para siempre.