El año escolar en el extranjero es la mejor forma de enriquecer nuestro nivel de inglés. Sin duda alguna, Irlanda es la mejor opción.


Estudiar un año fuera, es sin duda la mejor manera de aprender un idioma. Es una experiencia que no resulta fácil en sus inicios pero es muy gratificante y enriquecedora. Sin duda alguna el inglés no es un plus como lo era hace unos años, a día de hoy es una obligación tener un buen nivel de la lengua.

El año escolar requiere de un esfuerzo continuo y constante por parte de los estudiantes, además de motivación y ganas de aprender. Existen múltiples formas de aprender el idioma, las clases de inglés del colegio, las academias, los campamentos de idiomas en verano, o incluso los cursos de verano en el extranjero, sin duda estas maneras ayudan a ganar en conocimiento, pero no hay nada comparable con realizar un año académico en el extranjero para pegar el salto definitivo.

La carga con el idioma en un programa de año escolar es tan intensa, que a veces los padres no os daís cuenta del esfuerzo y el gran aprovechamiento que están haciendo vuestros hijos.

Uno de los grandes prejuicios de los adultos, y desde nuestro punto de vista erróneo, es que siempre dicen que quieren el menor número de españoles cercanos a sus hijos . La duración del año escolar es de 10 meses y el nivel de aprendizaje de los estudiantes es muy alto, por esta razón es bueno de vez en cuando poder desconectar.

Irlanda en Red, el origen de nuestra empresa, especialista en Irlanda 100%, nació como empresa española con oficinas en Irlanda y España en el año 2000, y se ha especializado en Irlanda como destino para el año escolar, poseemos una infraestructura propia además de una marca irlandesa (Ltd) que da servicio a otras agencias de todo el mundo desde 2018, y es una de las 5 empresas más grandes (por número de alumnos) operando en Irlanda en la gestión de cursos escolares.


El resultado de estudiar un año fuera:

  1. Aprenden el idioma de forma definitiva, a través de una inmersión de larga duración que no es comparable en términos de aprendizaje a ningún otro programa.
  2. La inversión económica para el resultado tan productivo que se obtiene, es sin duda la más pequeña qué podemos hacer.
  3. Los beneficios a nivel personal para vuestros hijos son incomparables con cualquier otra salida de corta duración. Lo que ganan en madurez y autonomía es tanto que sois los padres los que lo veis cuándo vuelven y nos lo contáis.
  4. La mejora en su rendimiento académico a la vuelta. Es un hecho generalizado, prácticamente todos los estudiantes que hemos conocido en GMR han incrementado su rendimiento académico. Nada mejor como integrarse en un sistema educativo con una gran “cultura del esfuerzo” como el irlandés.